sábado, 4 de marzo de 2017

XX


JUVENTUD CORPÓREA DE UN RECUERDO ETÉREO

“Porque la vida fue una vez la historia
Mil veces repetida de ser jóvenes”

Valentín Navarro.
Carpe Diem


Ha concluido el día
-debería imponerse
Ahora el siempre fastidioso
Ejercicio
De la recapitulación
Recién aterrizado en los cincuenta-
Y no obstante la noche
-se presagia un renacimiento
Y una muerte también
En las lluvias penúltimas
De este último invierno-
Es todavía fría

Recuerdo, sin embargo,
Unos cuerpos más jóvenes,
Cuando las estaciones
Eran sólo un lugar donde tomar
Un tren
Que sólo se paraba
En el verano.

Mirad.
Somos nosotros.
Probablemente os hayáis olvidado
De mí,
-aquel chico con acento del sur
Que volvía
De verano en verano
A Barcelona, a casa de sus padres
Como desde un exilio.

Entonces no existían
Ni albas ni crepúsculos
-La belleza estaba entonces
Solamente en los cuerpos-
Y las tardes duraban lo que un
Beso
Arrancado a unos labios
Mojados por el mar
Por vez primera.

Mientras las avenidas que daban
A la playa
Reflejaban una luz ambarina,
Nosotros descendíamos desde
El reino extraño, a nuestra edad,
De la casa paterna,
Derramando un reflejo
Entre ocre y dorado
Bajo camisas limpias y el pelo
Engominado,
Como dioses que bajan del Olimpo.

Recuerdo que rugían los grillos, invisibles,
En los pinos, y en la gélida arena
De la playa nocturna apurábamos
Las últimas estrellas.

Pero ahora estos dioses
Tienen el culto ya extinguido
Y quedan solo ruinas,
O algún templo calado
Por las lluvias penúltimas
De este último invierno-
Que me aleja mucho más
De aquel primer verano
De nuestra juventud.



No hay comentarios:

Publicar un comentario