jueves, 12 de mayo de 2016

VIVIR SIN ACRITUD



VII

BREVE CRÓNICA DE UN INCIERTO RECUERDO INFANTIL


Yo era un niño entonces,
Con peto y con tirantes,
-no recuerdo un instante concreto,
Solamente un agradable frío
Entre los pinos, un verano que parece
No haber sucedido jamás.-
Y la playa cercana es un recuerdo incierto
De pinaza y arena.
Los álitros nocturnos, como un Réquiem,
Invadían la noche
Igual que Las estrellas, excesivas,
Y tras las mosquiteras,
Como párpados, se iban
Apagando las luces de los cuartos.

Recuerdo haber sentido miedo,
Que el sueño me vencía,
Y un obstinado crepitar de grillos.

Mi reino un laberinto de
Caminos angostos, mis pequeños
Zapatos cubiertos de polvo
Y un desvaído escándalo
De voces infantiles –creo que el Turó-Parq-
Y glorietas umbrías, desiertas
Como islas.

Las tardes cálidas de mi olvidada
Infancia-seguramente en marzo-
Que no me creo ahora
Que fue, por un instante, mía.

Pero aún quiero creer
Que fue verdad que yo, con mis hermanas,
Con aquellos abrigos que son como un abrazo
De tus padres, subíamos
Al mágico mundo de los Pajes Reales,
En diciembre, o que aquel pequeño piso
En Oliana era una tierra mítica
De papeles pintados, de espadas
De corsarios rotas sobre la cama,
O mi madre planchando en el salón.

Sueño con todo esto, y con mirar atrás,
Porque la fuga hacia un lugar amable es
simplemente
Un gesto de aceptación
De que aquí, donde estamos ahora,
El tiempo transcurrido es el reducto
De hombres con cierta disposición
A la melancolía, o a un futuro
Oscuro que te empuja a vivir
En el lugar incierto del recuerdo.


1 comentario:

  1. Maravilloso Javier !!!!
    Montemos el Café Gijón para dialogar sobre Literatura y Cine en Sevilla ! ;)

    ResponderEliminar