lunes, 12 de mayo de 2014

ONÍRICO PASEO POR LOS RESTOS DE UN ANHELO INCONFESABLE



Por F.J.Martos




XXXVI


Porque el tiempo, con esa obcecación
que desespera, me arrebató
la idea de vivir
sin esa sensación
de haberlo ya perdido
tantas veces,
admito la derrota.

Es cierto que éste se
nos va, y que vivimos
poco, cuando es casi excesiva
nuestra vida;
No obstante, quién podría
afirmar que ha pasado los años
intensamente, cuando casi todo
aparenta esa tendencia retráctil,
a cierta edad,
y sientes que has dejado tanto
por hacer, que cada día arrojado
al pasado no terminó del todo,
masticando el ácido bocado
de la insatisfacción.

Porque siempre retorna esa
Sensación confusa de pensar
Que los días tristes se tornan infinitos
Y no obstante la vida se apresura
En pasar a pesar nuestra.

Y no basta arrancarle a los días horas
de madrugada,
Y ver amanecer cuando los
demás duermen,
Porque la urgencia de apurar
Cada minuto me causa desazón,
Y me impide vivir como
Yo debería, a saber,
Abandonándome un tanto a la
Inconsciencia,
Y a cierta irresponsabilidad que,
Tal vez, no sea muy acorde
Con la edad que ya tengo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario